
Andruetto defiende la importancia de romper la rigidez de las fronteras de edad que “limitan la capacidad creativa de los autores”.
María Teresa Andruetto, escritora argentina afirma que la el papel de la literatura es “un espacio de rebelión y un lugar de desacato” que es capaz de cuestionar a los lectores del mundo que los rodea.
Durante su ponencia en búsqueda de la literatura no escuchada todavía, en la que reflexiona acerca de la literatura infantil y juvenil como un lugar en el que reside lo participar en lo particular y lo público como expresión de la particularidad misma de todos y cada uno de los lectores a los que dirige su obra.
Para esta ganadora del premio Hans Christian Andersen 2012, y del Premio Novela Fondo Nacional de las Artes y del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil en 2009 “la lengua es la materia con la que trabaja un escritor”.
"El proceso de escritura es en realidad un camino hacia uno mismo, ese desacato y rebelión interior es lo que después el lector, tal vez, pueda revivir en el proceso de lectura", expresa Andruetto.
También menciona que en la realidad de Latinoamérica hay familias en las que el libro no está presente y su única oportunidad para acercarse al libro es la escuela que se convierte en mediador de recursos y "la construcción lectora en la infancia se basa en la diversidad" e hizo un llamado a la creación de "espacios que rompan encasillamientos" y permitan transitar a los niños por distintos tipos de materiales, libros y formatos.
Esta escritora hace una invitación a cuidar la idea de lengua general mediante la escritura “como el intento por encontrar el individual más hondo, como el camino que emprenden las palabras hacia la conquista de una lengua en el inmenso mar de la lengua social”.