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  TRÁFICO ILEGAL DE FAUNA SILVESTRE

 

El tráfico de fauna silvestre es la extracción de animales, o partes de ellos, de su hábitat natural para venderlos.

Después del narcotráfico y el negocio de las armas, el tráfico de fauna silvestre es el negocio ilegal más lucrativo en todo el mundo. Según la INTERPOL el tráfico ilegal de fauna genera anualmente una cifra cercana a los 17 mil millones de dólares a nivel mundial (http://www.omacha.org/yahui/trafico-ilegal.html), es decir que con las ganancias de un solo año podrían comprarse casas para aproximadamente 1 millón de familias.

Colombia es uno de los países más megadiversos del planeta y por esto es uno de los principales focos de explotación de fauna y flora silvestre.  

Los traficantes de animales los ofrecen a los compradores como:

  • Animales vivos para utilizarlos como mascotas
  • Animales disecados como curiosidades o como trofeos de caza
  • Colmillos, huesos, órganos sexuales, plumas, uñas, cascos como objetos afrodisíacos, medicinales o de brujería
  • Cuero o piel para fabricar prendas de vestir
  • Carne y/o huevos para consumo

Hoy en día aún se siguen viendo, con impotencia e indignación, cómo se ofrece fauna silvestre en plazas de mercado, en tiendas de animales, en veterinarias e incluso en la calle, donde también se realizan espectáculos con estos animales, y además, cómo a la ciudad llegan y se van tranquilamente circos que promocionan entre sus atractivos actos con animales exóticos.

A diario se registra un promedio de decomiso de 160 animales principalmente en los departamentos de Sucre, Valle, Córdoba, Santander y Bolívar. Estos especímenes son cazados en diferentes zonas del país: Amazonas, Antioquia, Casanare, Putumayo, Chocó y llanos orientales (http://www.omacha.org/yahui/trafico-ilegal.html).

 

La mayoría de animales recibidos en los Centros de Recepción y Rehabilitación de Fauna Silvestre llegan en pésimo estado de salud debido a la falta de alimento y agua, a condiciones de transporte precarias, a la mezcla de especies distintas en la misma jaula (lo que provoca ataques entre los individuos) y al hacinamiento, entre otras prácticas deplorables e inhumanas realizadas por los traficantes y tenedores ilegales de estos animales.

A estos centros llegan aves como loros, guacamayas, águilas, halcones, pericos y búhos. También llegan micos, perezosos, ardillas, chuchas y distintas variedades de tortugas.

Cuando las autoridades logran decomisar animales víctimas de tráfico, existen tres escenarios para los individuos:

  • La eutanasia
  • El envío a algún zoológico o parque temático
  • El ingreso a un proceso de rehabilitación para una posterior liberación en su medio natural

Además de constituir un acto de crueldad hacia los individuos comercializados, el tráfico de fauna silvestre es una amenaza directa contra el equilibrio de los ecosistemas naturales del país.  El tráfico de vida silvestre es la segunda causa de extinción de especies a nivel mundial, después de la pérdida del hábitat. 

Existe un convenio entre 175 países que  busca disminuir el tráfico ilegal de vida silvestre y se llama la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres – CITES. Desde 1981 Colombia hace parte del acuerdo y para hacer prueba de ello expidió una ley, la número 17 de 1981 por medio de la cual implementa medidas de control sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre.

En el código penal colombiano se establecen penas de hasta 90 meses de cárcel y multas hasta de 15 mil salarios mínimos, o sea $8.025´000.000 de pesos, para quienes incurran en el delito del tráfico ilegal de animales silvestres.

A pesar de la normatividad existente, el delito del tráfico continúa en nuestro país. Una de las causas de esta trágica situación corresponde a la falta de coordinación entre las entidades que deben controlar estos crímenes, como lo demuestra la ausencia de estadísticas actualizadas  y sistematizadas a nivel nacional para poder diseñar estrategias efectivas.

Otra deficiencia está en el desconocimiento de la ley y los procedimientos adecuados por parte de las autoridades, cuando se denuncian casos de tráfico o tenencia ilegal de especies silvestres o exóticas.

Además, los centros de recepción y rehabilitación de fauna silvestre se quedan cortos en su capacidad por la cantidad de animales que llegan a diario. Todavía se ve impunidad frente a estos crímenes y existe poca visibilidad de las campañas realizadas contra este delito en los medios masivos de comunicación.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA DISMINUIR ESTE FLAGELO?

  • ¡No compres animales! Ni siquiera por la lástima, en un intento por "salvarlos", lo que hacemos es ahondar más en el problema.
  • No consumas huevos ni carne de animales silvestres.
  • Sensibiliza a familiares y amigos.
  • Denuncia a vendedores de animales silvestres en carreteras y establecimientos.

Línea Verde por la fauna y flora silvestre ¡Denuncia!

·                       Antioquia, Medellín: 01 8000 414 123 - 262 36 87