El obstáculo de sí mismo

Por: 

Equipo Editorial

El director de cine Jirí Menzel estuvo en Cartagena para escoger la película ganadora de la muestra central de este año que resultó siendo el filme uruguayo Gigante. El ganador del Oscar en 1967 por su película Trenes rigurosamente vigilados, en la categoría Mejor Película en habla no inglesa, habló con la Red de Bibliotecas sobre su trayectoria y la estrecha relación que mantuvo con el escritor checo Bohumil Hrabal de quien también adaptó algunos cuentos y la novela Yo serví al rey de Inglaterra, recientemente vista en la cartelera nacional.

¿Usted llegó primero al cine o a los libros de Bohumil Hrabal?

Yo primero estudié cine y para mi primer trabajo escogí la obra del señor Hrabal. Me fascinaron sus obras. Por eso cuando me ofrecieron hacer el primer cuento que filmé, acepté la oferta con muchísimo gusto. Y dado que hice  el primer cuento basado en la obra de él me ofrecieron más. Nosotros nos hicimos amigos personales y después tuve la ocasión de hacer más películas basadas en sus libros. Yo tenía suerte.

¿Qué pensaba el señor Hrabal de las películas que usted hacía?

El era muy gentil y generoso. Él decía: el libro es mío, la película es tuya. Yo me sentía bien cuando él me hacía el reconocimiento. Pero yo sabía de ante mano que él antes hablaba de otra forma de las películas y luego a mí me decía que era una película bonita, desde ese momento dejé de tomarlo en serio cuando me decía que las cosas estaban bien.

¿Cómo logra transformar el punto de vista de un escritor en el punto de vista de un cineasta?

Es cierto que la obra de Hrabal tiene mayor riqueza que la capacidad que yo tengo para reproducirla. Me queda muy difícil de especificar cuál es la diferencia, eso no se hace con la conciencia, lo hace el inconsciente. Yo sólo trato de hacer las cosas lo mejor que pueda.

En general, al trabajar un guión para una historia ¿en qué piensa y cómo quiere que el público se acerque a esa historia?

Inicialmente trato de conocer el autor. Leer otras cosas del mismo autor así como hace un intérprete cuando está traduciendo a otro idioma. Es que el autor tiene una razón para escribir cierto libro, por eso trato de buscar cuáles eran las fuentes que usó para escribirlo y dado que el cine tiene una estructura distinta a la de la literatura tengo que tomar esos elementos del libro para componer cierta forma dramática que funcione en la pantalla. Eso fue  lo que me enseñaron en la escuela y creo que lo sé hacer.

Recientemente en Colombia tuvimos la oportunidad de ver Yo serví al rey de Inglaterra. Es un film que tiene dos elementos me parecen muy importantes por lo contradictorios, primero es la descripción de la difícil situación que vivió Europa durante la Segunda Guerra mundial y lo segundo es el humor con el que se trabaja ese tema. ¿Cómo ayuda el humor para hacer un retrato de ese horror?

En el humor hay conocimiento. Las cosas cuando se dicen en serio son de cierta forma falsas. El verdadero conocimiento llega con el humor, con el chiste.

Desde su vivencia personal ¿cómo hace para que nos riamos de ello?

Cuando la persona no observa las cosas sino de un solo lado, no tiene en cuenta que la primera vista es siempre falsa. Hay que tener en cuenta todos los puntos de vista y escoger el más cercano a la verdad, para mí la verdad es vecina del humor. Yo no estaba escogiendo hacer las cosas, a mí siempre me hicieron un pedido y cuando sentía que podía con eso lo hacía. Aunque frecuentemente no me sentía capaz de hacerlo y por eso no tengo muchas películas.

Sin embargo las películas que ha hecho muestran un autor. ¿Cómo se ha formado ese autor?

Yo no sé. Fue como un azar. Yo llegué al cine por casualidad, porque en un principio no quería hacer películas quería hacer teatro, pero como no me recibieron en la escuela de teatro entonces decidí que podía ser bastante bueno para la televisión, creí que tal vez no va sería tan exigente. Ingresé a la escuela de televisión y cine, a las clases donde me enseñaron a hacer películas y por eso me volví cineasta.

¿Está satisfecho con el camino del cine?

Sí, pero aparte del cine también puedo hacer teatro. El único obstáculo que tengo soy yo mismo.
 

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