La Biblioteca EPM: un oasis con astronauta y opciones para todos

El centro de Medellín es un lugar congestionado, agitado y hasta caótico a ratos. Esta zona de la ciudad concentra tal vez el mayor nivel de movimiento comercial y público de la ciudad. Pocos pensarían que allí, justo en la Plaza Cisneros, se encuentra un espacio pensado para los sentidos de grandes y pequeños.
 
Cuando uno recorre la Biblioteca EPM se da cuenta de que, aunque normalmente hay cientos de personas en su interior, es casi como un oasis para sentarse, respirar profundo y disfrutar de los beneficios y espacios que se han creado para todos. Porque aunque su especialidad son las colecciones de Ciencia, Tecnología, Industria y Medio Ambiente, desde niños hasta personas de edad avanzada encuentran allí siempre algo nuevo qué aprender.  
 

¡Divertirse y aprender “de todiiiito”!

En el llamado sótano, o primer nivel al que accede el visitante,  se encuentra la Sala de Niños. Entre paredes de madera, un ambiente amplio y figuras de osos y pingüinos, es fácil ver pasar en una jornada hasta 100 pequeños con edades entre los 1 y 13 años que, en su mayoría, vienen de zonas cercanas. 
 
Juan Felipe, de 9 años y habitante del barrio Niquitao, dice que viene todos los días después del colegio a ver películas y leer “de todiiiiito”. Isabel, de solo 5 años y residente del barrio Manrique, viene a jugar en el computador. Y es que esta sala, que cuenta con 18 computadores, 2 televisores para ver películas, tableros acrílicos y una extensa y variada colección de libros (incluso de tela para los más pequeños) les brinda posibilidades infinitas para divertirse y aprender. 
 
Daniela Flórez y Jennifer Taborda, auxiliares en formación infantil de la Biblioteca, cuentan que allí lo principal es promover la lectura. Es por ello que, como condición para usar los computadores, los niños deben primero leer. Además, los invitan a decir siempre “por favor” y “gracias” como incentivo al buen trato hacia los demás. 
 
Adicionalmente, en el Taller de Niños se realizan actividades trimestrales que varían de temática y están especialmente creados para diferentes rangos de edad. Sin importar cuál sea la actividad que realicen, la idea es aprender con la experiencia, de modo que jugar, hacer manualidades e incluso construir elementos que pueden llevar a sus casas, hacen parte fundamental del día a día de los niños que visitan la Biblioteca.
 
Uno de los elementos de esta área que más despierta la curiosidad de niños (y también de adultos) es la réplica del traje espacial que Neil Armstrong usó en la misión Apollo 11, en 1969, cuando se convirtió en el primer hombre en pisar la luna. Compuesto por mochila, casco, guantes, tubos de evacuación y tronco, el traje alguna vez hizo parte del Museo Interactivo de EPM pero luego viajó a la Biblioteca, donde a su modo simboliza la pasión humana por explorar, descubrir y ver siempre más allá.
 
 

Un mundo de opciones para los mayores

En cuanto a la oferta para los adultos mayores, las Salas de Internet son unos de los espacios más concurridos por ellos. Con un total de 53 equipos, se puede acceder de forma gratuita a la red durante una hora al día. Gracias a los cursos de informática, muchos pueden usar un computador por primera vez, en buena medida para mantener contacto con hijos, nietos u otros familiares que están en el extranjero. Se “amañan” porque, como dice Luciano Medina, de 58 años y visitante diario de la Biblioteca, “siempre se encuentra una sonrisa y una mano amiga dispuesta a guiarlo a uno en lo que necesite”. 
 
Sin importar lo agitado del día, frente al gran ventanal con majestuosa vista a la Plaza Cisneros siempre hay alguien como Enrique Álvarez, de 60 años, que simplemente viene a leer el periódico y a usar los computadores de la hemeroteca para leer noticias internacionales.
 
José Álvaro Espinal, de 68 años y vendedor de libros, cierra todos los días a las 3 de la tarde su negocio para venir a la Sala de Audio y Video y ver una película diferente cada vez.  Esta sala cuenta con 6 televisores de alta definición, y el usuario puede elegir qué ver entre 850 películas, 265 videoconciertos y una muy amplia variedad de documentales, audiolibros y videos académicos. 
 
Adicionalmente, si las ganas no son solo de dispersar la mente sino de aprender, la Biblioteca brinda cursos y talleres mensuales pensados especialmente para el público mayor. Así, temáticas como informática e internet básicos, técnicas en ventas, manipulación de alimentos y hasta manejo de redes sociales, son enseñadas en las 4 Salas de Formación especializada y en los 2 auditorios de la Biblioteca, siempre con un ritmo de enseñanza y un lenguaje especialmente elegidos para adaptarse a las necesidades de estudiantes mayores. 
 
Así, la Biblioteca EPM es un espacio creado y pensado para estimular la pasión por el conocimiento y la cultura, y para quienes creen en ellos como una forma de vida. Gracias a esto, en medio del caótico centro de la ciudad, todos encuentran algo para hacer, sin importar si nacieron en este siglo o en el anterior.
 

 

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