Noche de Terror en la biblioteca La Floresta

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Gritos, sonidos extraños, historias espeluznantes... 'Una Noche en la Biblioteca' es una iniciativa lúdica y educativa de la Biblioteca La Floresta para que los niños pasen una noche entera en sus instalaciones. En 2013, el proyecto recibió el premio 'Red de Ideas' a la innovación en servicios bibliotecarios, otorgado por la de la Red de Bibliotecas, de la Fundación EPM. 

En la tercera versión de ‘Una Noche en la Biblioteca’ los niños y los sustos fueron los personajes principales. En una larga velada que se inició a las 8 de la noche del viernes 20 de junio y terminó a las 7 de la mañana del sábado 21, la Biblioteca La Floresta se transformó en un territorio en el que correr, asustar y gritar fueron acciones permitidas y celebradas.

“La idea es que los niños se apropien de estos espacios en horarios no habituales y que a través de las actividades de lectura también se vinculen con las demás actividades de la biblioteca”, manifestó Olga Lucía Ocampo, Gestora de Fomento de Lectura de la Biblioteca, quien coordinó todo lo necesario para la actividad.
 
El proyecto, que se comenzó a poner en práctica en mayo de 2013, ha sido un éxito entre los niños y sus familias, lo que sumado al reconocimiento que le otorgó la Red de Bibliotecas de la Fundación EPM -que lo declaró ganador de uno de los Premios Red de Ideas en 2013- motivaron que 'Una noche en la Biblioteca' aún haga parte de la programación que se ofrece a la comunidad de La Floresta.
 
Para esta versión la temática central fue el “Terror”. Por eso entre películas, velas, lecturas, dinámicas, cuentos, malvaviscos e historias espeluznantes, los niños pudieron vivir una experiencia fuera de casa, donde aparte de los sustos la diversión fue la gran estrella. (VER VIDEO EN LA PARTE SUPERIOR).
 
Además de los niños, la propuesta en su conjunto también incluye a los jóvenes y adultos, mediante estrategias diferenciadas para cada tipo de público, como las veladas literarias en las que los mayores se reúnen a tertuliar sobre autores y temas estimulantes, y comparten una cena o una merienda.
 
Para Olga sería deseable que través de lo que ha demostrado la Biblioteca La Floresta, este tipo de actividades se siguieran realizando con frecuencia para propiciar espacios de aprendizaje y recreación a las personas de la comuna 12.
 
Iniciativas como esta demuestran que con buena gestión y mucho entusiasmo es posible ampliar los estándares tradicionales en la prestación de los servicios en las bibliotecas.
 
 
 
 
 
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