Y el ganador es... ¿Bibliote qué?

Por: 

Viviana Mazón Zuleta | vivipalmazon@gmail.com

El 18 de octubre, en los premios Medellín Investiga 2018, La Alcaldía de Medellín y la Agencia de Educación Superior de Medellín Sapiencia, otorgaron a  diez estudiantes de pregrado un reconocimiento en la categoría “Estudiantes de pregrado destacados en la investigación” por su calidad académica y su vinculación a la investigación. Una estudiante de bibliotecología fue una de las ganadoras.
Octubre 2018 - Ceremonia de entrega Premios Medellín Investiga.  Ganadora: Viviana Mazón.
 
Habrase visto, alguien que escribe una nota sobre sí misma! Pero sí, esta la escribo yo, aunque aparezca mi nombre en el certificado. Y la escribo por la necesidad de poner sobre la mesa un asunto que como bibliotecóloga en formación me sale de las tripas. 
 
Durante la ceremonia de entrega de los premios Medellín Investiga 2018, cuando mencionaban las áreas del conocimiento a las que pertenecían las investigaciones ganadoras, ninguno de los estudiantes de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia - EIB, pudo evitar sentir esa sensación agridulce.  Después de ocho premios entregados en las áreas de astronomía, sistemas mecatrónicos, ingeniería electrónica, medicina, ingeniería biomédica, ciencias políticas e ingeniería química, y  dar por perdida la batalla, apareció, como caída del cielo, la BIBLIOTECOLOGÍA. ¡Sí señores! entre ese montón de ‘Exactas’, también nosotros merecimos ser nombrados. ¡Uepajé! 
 
Sin embargo, y debo decirlo, nos sentimos tristes y hasta refunfuñamos un poco que entre tantos estudiantes brillantes e investigaciones valiosas en ciencias humanas, sólo un par hayan sido reconocidos, pero esperamos con optimismo que en futuras premiaciones sea un poco más diversa y amplia la visión que como ciudad, país, planeta, tenemos sobre el valor del conocimiento humano, porque eso de que ‘unas son duras y las otras blandas’ ya fue suficientemente debatido y sabemos que  cada una aporta en diversos elementos y alcances al desarrollo social, el cual no sólo implica grandes descubrimientos científicos sino también posibilidades para vivir mejor y más dignamente. 
 
Viviana Mazón Zuleta, ganadora del Premio Medellín Investiga 2018 en el área de Bibliotecología
 
Pero volvamos, ¿por qué tanto revuelo con este premio? Señores y señoras, damas y caballeros, porque como dije en mi video de postulación, en mi rol de bibliotecóloga en formación: “no sólo debo explicar día por medio qué carajos es la bibliotecología sino que además debo justificar por qué todavía existen las bibliotecas si “a la gente no le gusta leer”  y que la investigación en la que participé haya sido merecedora de reconocimiento por su 'impacto para la ciudad', es un asunto que a todos los profesionales de la información, bibliotecólogos, bibliotecarios, archivistas, etc. nos tiene que alegrar y llenar de valentía para seguir construyendo Comunidad
 
Que el proyecto ‘La incidencia de la biblioteca en las desigualdades sociales: El caso del Sistema de Bibliotecas Públicas de la ciudad de Medellín a partir del Acuerdo 079 de 2010’ haya sido reconocido, es un jalón de orejas para que quienes aún lo dudan, se crean el cuento y le saquen el máximo potencial a este terreno escarpado y fértil que son las bibliotecas y por supuesto, la bibliotecología, que todos los días nos hace cambiar las preguntas, cuando creemos que hemos hallado todas las respuestas.  
 
Porque dentro del mundo bibliotecológico, hay también, como en la vida real, una serie de tensiones entre líneas de pensamiento o investigación. La nuestra, por ejemplo, es una tesis realizada en el marco del Doctorado de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia - Sede Medellín e inscrita en el Centro de Investigaciones en Ciencia de la Información de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia, en el cual es profesora la investigadora y candidata a Doctora, la bibliotecóloga Natalia Duque Cardona. Esta dama, como otros profesores (Didier Álvarez, Nathalia Quintero, Jaime Bornacelly, Isabel Cristina Bernal), nos conquistó con el cuento de que la bibliotecología  nos conquistó con el cuento de que la bibliotecología tenía una responsabilidad que trascendía la organización y difusión de la información; la transformación real de la sociedad a pesar de, o gracias a, el maremágnum informativo con el que todos los días este mundo parece al borde de una explosión o implosión irreversible.
 

Video de postulación a los Premios Medellín Investiga 2018 de Sapiencia Medellín

 
En el marco de las discusiones sobre la investigación, los grupos de estudio, el semillero de investigación; en las mismas clases, algunos de nosotros nos vamos creyendo el cuento de que las bibliotecas no son parqueaderos de libros, como las escuelas no son parqueaderos de niños. Empezamos a preguntarnos por las bibliotecas escolares y el abandono discursivo y práctico en el que no solo el Estado, sino también nosotros como gremio bibliotecológico las tenemos. Pero también nos brotaron preguntas y quereres por las bibliotecas populares, que conocimos gracias a que algunos de nuestros profesores, le huyen a los simulacros y nos tiran la papa caliente de la vida real robándole cátedra a sus materias para llevarnos a conocer de primera mano las ausencias y florescencias de las bibliotecas más allá de las fuentes confiables de libros robustos. Es gracias a esa tarea de siembra paciente y amorosa, como varios compañeros llegamos a ser parte de la investigación que hoy nos tiene leyendo esta perorata.
 
Pues si bien Viviana fue la ganadora, hay un importante equipo de estudiantes de la Escuela Interamericana de Bibliotecología que hizo posible esta investigación: Jesús David Ortiz, Dayana Acevedo y Juan Diego Ramírez. Y por supuesto la dirección de la tesis, que ha estado a cargo de la Doctora Mary Luz Alzate de la Universidad Nacional de Colombia - Sede Medellín. Por eso no importa que sea yo, la mencionada Viviana, quien escriba esta nota, porque el premio no es mío, el reconocimiento va más allá, incluso del equipo de trabajo, este reconocimiento es para la Bibliotecología, para los Bibliotecólogos, para las Bibliotecas, para esta pequeña, compleja y fecunda comunidad bibliotecaria que busca resignificarse día a día para transformarse al ritmo de la vida, sin que en nuestros locos intentos, renunciemos a lo que somos, por lo que queremos ser, usando palabras de don Shakespeare.
 
De izquierda a derecha: Viviana Mazón Zuleta (ganadora), Natalia Duque (docente UdeA.) y Juan David Tobón (estudiante)
 
Y esa re-existencia, la comprendimos en la Investigación en cuestión, al analizar desde las prácticas de lectura, escritura y oralidad, la incidencia de la biblioteca pública en la desigualdad social; lo que permitió además, formular una propuesta bibliotecaria desde las epistemologías del Sur. Ese Sur que personas como la profesora Natalia Duque tiene presente en cada sílaba, en cada poro. Ese Sur que debe ser la brújula para que los desarrollos bibliotecarios se sitúen en el territorio y en contexto con las comunidades a las que se debe, es decir qué biblioteca para cuál territorio. Fueron tantas las preguntas que nos generó participar de esta investigación, que las respuestas no terminan de llegar, pero nos van dejando migajas de pan para que sigamos caminando, como Bibliotecas A la Calle, un colectivo que nace justamente del revoloteo incansable que implica ser bibliotecólogos, bibliotecarios, ciudadanos y creer que las bibliotecas son una posibilidad, una oportunidad, un milagro maravilloso porque nadie las necesita hasta que las encuentra. Pero eso, señores y señoras, es otro capítulo que contar. 
 
 
 
 
 

 

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