Un cuento bien contado
Conversaciones con cuentistas locales
Para hablar sobre el cuento colombiano ayer y hoy, los escritores Luz Mary Giraldo, Álvaro Pineda y Óscar Castro, con la moderación de Paloma Pérez, se reunieron en un conversatorio que sería la oportunidad para contar muy bien el cuento sobre cómo crean sus obras, quiénes son sus protagonistas y hacia dónde va el cuento colombiano.
“El cuento es la única forma en que me siento libre, en que me siento alguien”
El escritor y docente Óscar Castro García compartió su experiencia personal como cuentista. Según Castro, “una de las cosas que trae el cuento es el rompimiento –con la cotidianidad-, pero al igual que otras actividades humanas inevitablemente implica cambios positivos (…) es lo espiritual lo que debe alimentar a una sociedad, cuando se aleja de este estado es ahí cuando necesitamos la literatura”.
Para el escritor, toda lectura lleva a una escritura. Desde su experiencia como escritor, la lectura desde muy temprana edad lo fue llevando a escribir desde la pubertad, cuando sus compañeros de colegio y de barrio jugaban fútbol, en su cabeza rondaban esas historias que leía en los libros. A los 20 años llegó a su vida la pregunta sobre su propia escritura ¿para qué escribo? Y el mismo ejercicio de la escritura va desentrañando la respuesta. En esta temprana edad escribió el cuento, el que más le gusta, “El gol olímpico”, y trata sobre cómo vivir la vida cotidiana intensamente, sobre cómo transformar lo que uno vive en algo que perdure. Y eso justamente, es lo que hace el cuento, que cualquier instante de la vida se convierta en algo esencial, algo que trasciende.
Su mensaje esencial es “comiencen a escribir, esa satisfacción no es comparable, el placer y el dolor que produce es perdurable, y tiene que ver con lo erótico en cuanto a que uno quiere que ese placer se prolongue. El cuento concluye pero la situación no concluye”.
Según Castro, el escritor no es ningún ser con capacidades extraordinarias, simplemente tiene la capacidad de realizar una abstracción de la realidad, así las cosas, toda escritura crea o reafirma un mito. “En la literatura de best seller, todo nos lo dan masticado. Cuando uno va a un buen texto literario, queda confundido, con problemas, con preguntas, pero con un extraño ánimo de vivir. Cada cuento queda como su propia definición”, afirma Castro.
El cuento en época de novela, hablan los editores
Tres editoriales locales. Tres editores locales. Un solo sentir sobre la edición de cuentos en nuestra ciudad. En el mismo ciclo de conferencias se reunieron, para poner sobre el tapete, novela vs. cuento.
Los editores Lucía Donadío, de Hombre Nuevo Editores; Doris Aguirre de la Editorial Universidad de Antioquia y Juan Carlos Restrepo no quisieron dejar a la improvisación sus apreciaciones sobre la edición de libros de cuentos en Medellín, y así, siguiendo los designios de su innato orden y pulcritud, cada uno decidió enviar por adelantado su ponencia y también cada uno hizo la lectura de su composición sobre el tema.

Doris Aguirre, docente y actual editora de la Editorial Universidad de Antioquia, expuso una serie de experiencias referidas a la edición universitaria, la cual busca la divulgación y promoción de escritores de la comunidad universitaria, sin que esto signifique, de ningún modo, que su naturaleza es cerrada al resto de la comunidad por fuera de la Universidad.
Para Doris Aguirre, la edición está íntimamente relacionada con la literatura, es la que ayuda a parir el texto. “Es claro que se puede hacer edición y publicación de textos investigativos, pero también de textos literarios como los libros de cuentos; más que eso es un deber publicarlos ya sean antologías o libros de autor. La publicación de cuentos es escasa pero posible, debe además, hacerse. El género sobrevive, la prueba son las cofradías de lectores”, asegura Aguirre.
Por su parte, Lucía Donadío sostiene que efectivamente se escriben y se publican más novelas que cuentos. Generalmente es más fácil recordar una buena novela que un libro de cuentos. Y continúa diciendo, “parece que el mercado del cuento es todavía un terreno virgen; por cada 10 novelas, se publican 3 libros de cuentos”.
Juan Carlos Restrepo, editor de Tragaluz Editores, tituló su ponencia, “El cuento y el editor”. Para él, publicar equivale a formar comunidades de conocimiento. “Los editores somos ilusos, jugamos con la ilusión”, según Restrepo. Y continúa diciendo: “El editor es un partero de libros. El libro que nace es un objeto que va más allá del papel. Contar es darle visibilidad creíble a una expresión, el editor se encarga de compartirlo”. Desde el punto de vista de la Editorial Tragaluz, lo que buscan es publicar para ser leídos y perdurar. Tener impacto social, dar identidad a un sello editorial”.
En resumen, cada uno de los editores está de acuerdo en afirmar que más que una política editorial, se hace necesaria la publicación de cuentos, como memoria local de la creación literaria de nuestros autores.